Cambio de ropa

Acrílico ,óleo y pan de oro sobre lienzo 43 x 63

Basado en el Haiku de Buson s.XVIII

Cambio de atuendo:

Por un rato te olvidas

Del ruin mundo.

Cambio de ropa
Cambio de ropa

“El hábito no hace al monje” dice un refrán nuestro; pero lo cierto es que la manera de vestir influye en nuestra psicología: no nos sentimos igual con ropa deportiva o en bañador que con zapatos y abrigo.

Aunque la función básica de la ropa consiste en protegernos de la temperatura ambiente, en nuestra sociedad tiene otras funciones, existe un lenguaje de la ropa muy amplio, en el sentido estético, nos sentimos mas seguros y atractivos cuando nos apreciamos bien vestidos,e inconscientemente ,escogemos el color en función del estado de ánimo.

Los cambios de indumentaria, sin duda, enriquecen psíquicamente.

Incluso algunos personajes públicos tienen asesores de imagen , les indican que deben ponerse en cada momento, no para expresar su propia personalidad, si no para proyectar una imagen que el público quiere percibir.

Todo un rito en el Japón tradicional, según los cambios de estaciones.

He querido pintar esta escena porque pienso que es un alivio llegar a casa después de una dura jornada de trabajo, ponerse cómodo y relajado, sin tener que aparentar nada, analizar el día, saborear lo aprendido y ser auténtico.

Por fin en casa
Por fin en casa

La gran urbe
La Gran Urbe, Ruidosa y Apasionante

La Fuente

Haiku,buson,artepanizo,isabel panizo del valle

La Fuente

La Fuente – Acrilico y pan de oro sobre lienzo 80×60.

El acrílico La Fuente pertenece a mis series de cuadros-poemas Haiku y Waka 2018.

Basado en el Haiku de Buson (1716-1784):

La pareja enturbia
Al querer beber
El agua de la fuente.

El amor altera los corazones de los amantes. Este poema lleva una carga bastante grande de pasión sexual.

El agua de La Fuente refleja su sed  :

La Fuente

La Fuente, símbolo de pasión sexual

En La Fuente se trenzan los efluvios…

Haiku,buson,artepanizo,isabel panizo del valle

El amor altera los corazones

Acerca del pintor y poeta Busón:

Perteneció al período Edo, nacido cerca a Osaka en 1716. Huérfano desde muy pequeño, se trasladó a Edo (Tokyo) en 1737 con el fin de estudiar pintura y Haiku como discípulo de Basho.

En 1771 emprendió, en colaboración con su contemporáneo Ike no Taiga, uno de sus proyectos más importantes, que le afianzó como uno de los mejores pintores de su época: una serie de diez paisajes basados en poemas chinos, Juben jugi (‘Diez Conveniencias y Diez Placeres’), actualmente calificado como “Tesoro nacional” por el gobierno de Japón. Maestro de poesía y pintura, Buson encontró su personal voz gracias a la asociación de dos poetas muy diferentes, Tan Taigi y Kuroyanagi Shoha; ambos le ayudaron a desarrollar su personal estilo, espontáneo y sensual.

Siguiendo sus pasos, Buson emergió como la figura central del renacimiento del haikai y fundó su propio grupo poético denominado La Vuelta de Basho, un movimiento de retorno al estilo del maestro Basho que pretendía limpiar al haiku de todo ingenio que fuera superficial. Su grupo poético publicó el primer libro en 1772, y en 1776 construyó una sede, el Bashoan (‘La cabaña de Basho’), para celebrar sus asambleas.

También realizó varios rollos de mano ilustrados, así como algunos biombos, incluido el texto de Oku no hosomich, que ayudó a canonizar a Basho como un gran santo de la poesía. A pesar de que Buson trató de emular a Basho, su poesía es claramente diferente y más versátil. Leyó a los clásicos y estudió diferentes estilos de pintura japonesa y china.

Basho y Buson

Poesía y pintura se complementan una a otra en su obra. Sus haikus, sólo superados por los de Basho, revelan un estilo más objetivo y pictórico que los de su maestro. Los poemas de Buson, de gran diversidad, son ricos en imágenes que describen con gran nitidez la belleza del movimiento y la sensualidad de los objetos; es una poesía dinámica sumergida en amplios paisajes, lírica, sensible con lo humano y llena de gracia y de romanticismo en sus historias ocultas.

Alcanzó su propio estilo pictórico en sus últimos años, cuando usaba el nombre de Sha-In. Liberado de la influencia de China, creó paisajes genuinamente japoneses.A pesar de su brillante obra poética, Buson fue reconocido más por su pintura, hasta que los ensayos de los poetas de haikus modernos, Masaoka Shiki y Hagiwara Sakutaro, le han devuelto su fama como escritor.